Alimentos de proximidad, la fuerza de lo cercano

Pensar global, comer local. Lo de preferir los productos de proximidad no es ninguna novedad sino una tendencia en alimentación que seguirá siendo la favorita de muchos y encontrará muchos otros adeptos.

El incremento de la venta de productos de proximidad en los supermercados y el florecimiento de tiendas especializadas junto a la elección de muchos restaurantes de trabajar con productos KM0 o el lanzamiento de servicios de entrega a domicilio de productos de mercado locales y tiendas de barrio es indicativo de esta creciente demanda.

Somos más concientes, sabemos que debemos proteger las producciones locales y estamos dispuesto a pagar más estos productos.

La alimentación de ‘kilómetro cero’

Es aquella que se basa en la adquisición preferente de productos cuya materia primera procede de un radio inferior a 100 kilómetros de distancia respecto al consumidor. Es una tendencia que nació en Estados Unidos en los años setenta y que entró en Europa a finales de los ochenta desde Italia. Su objetivo no es tanto luchar contra los grandes grupos de distribución alimentaria, como favorecer las economías locales y los cultivos variados y de temporada, que no impliquen grandes extensiones de cultivo.

La alimentación de ‘kilómetro cero’ no pretende, por otro lado, ser una imposición para las y los consumidores y mucho menos limitar su dieta a una serie de productos. Más bien busca instarse en nuestra conciencia como una norma por la cual, cuando sea posible, indagaremos el origen de los productos que adquiramos y escogeremos siempre los que tengan un origen local respecto a ubicación. De todos, modos, se trata de una revolución progresiva y, de momento, parcial.