Comer bien en Navidad como un gran reto

Las fechas en las que estamos, la mayoría de veces se relacionan con fracasos en cuanto a dietas o alimentación saludable, cuando esto no debe suponer un reto tan complejo. El hecho de estar en Navidad no es signo de atiborrarnos a turrón, polvorones y mazapán cada día y beber alcohol como si no hubiese mañana en los días de comida/cena familiar o de empresa.

Uno de los principales problemas que encontramos cuando vamos al supermercado es que encontramos dulces navideños dos meses antes del mes de la Navidad. Esto es incentivar el consumo de productos procesados, cargados de azúcar y con una gran cantidad de grasas saturadas de mala calidad meses antes de las fechas señaladas. Por ello, es muy importante evitar esta tentación y olvidarnos de comprar dulces en noviembre.

La opción ideal es comprar en mercados de toda la vida, en fruterías, pescaderías o carnicerías. La calidad de sus productos es infinitamente mejor que en los supermercados, y rara vez venden productos superfluos que nos hagan picar.

Reinventando las cenas navideñas
Si estamos acostumbrados o estamos empezando a llevar una alimentación saludable, en diciembre no tenemos que dejar de seguirla. Únicamente tenemos como fechas importantes, Noche Buena, Navidad, Noche Vieja y el primer día del año… El resto de días que tiene el mes no son fechas señaladas y podemos hacerlo bien y alimentarnos de manera correcta.

Este año podemos reinventar las cenas en familia esos días especiales y darles un giro de 180º, creando platos ricos, saludables y fáciles de hacer. Es cierto que en estas comidas/cenas, las verduras brillan por su ausencia, por lo que sería estupendo crear un menú que las incluyera. Podemos hacerlo en forma de crema, de guarnición o en ensalada, por ejemplo. Las ensaladas no tienen porqué ser lechuga, tomate y cebolla, una ensalada nos da mucho juego para meter un sinfín de verduras (y lo que no son verduras). La imaginación y la voluntad juegan un papel fundamental estos días.

En cuanto a los entrantes, nos dan también mucho juego para hacerlo de forma saludable. Podemos incluir tostadas de pan con hummus, unas brochetas de calabacín a la plancha con queso cheddar o pinchos de salmón ahumado con sésamo.

El postre siempre es uno de los platos que más remordimientos de conciencia nos da, pero podemos contar con unos postres ricos y saludables. Este plato es una ocasión estupenda para introducir la fruta que no hemos introducido hasta ahora. Unas brochetas de frutas con chocolate 80% o superior derretido por encima, un carpaccio de piña con yogur natural o sopa de melón avainillada son opciones buenísimas que nos sacan de la rutina en estas ocasiones.

Como podemos ver, en las fechas en las que estamos podemos alimentarnos de manera correcta sin problemas. Sólo tenemos festivos varios días al mes, por lo que el resto de días podemos seguir haciéndolo bien, y cuando lleguen esas fechas señaladas, no descuidar la alimentación que estamos llevando y ofertar opciones saludables.