¿Cuánto suben los precios en Navidad y cómo ahorrar?

Comprar en Navidad es un reto, los precios no son los mismos que durante todo el año y puedes encontrarte con picos los días antes de Nochebuena que conviertan un producto en prohibitivo. Es importante saber cuánto sube y, sobre todo, si existen alternativas para que te resulte más asequible.

Los precios suben en Navidad porque lo hace la demanda, y esto es más evidente en productos de temporada, como el marisco y en determinadas carnes, como el pavo fresco o el cochinillo, que son de consumo ocasional.

La horquilla de las variaciones es muy amplia, pero según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), los precios pueden subir entre un 3 y un 30 %, en función del producto y del lugar de compra.

Dependerá de dos factores, el lugar de compra y el producto. Por regla general, podemos decir que el pescado y marisco sufren mayores subidas, ya que son uno de los productos más demandados en estas fechas.

El besugo, plato principal en Nochebuena en muchas mesas españolas (en especial en Madrid y Castilla) suelen subir con respecto al mes anterior. Las angulas y la merluza son los otros pescados que más suben en estas fechas. En cambio la carne no tiene tantos cambios con respecto al mes anterior.

¿Qué hacer para que me salga más barato?

En primer lugar, si has decidido con antelación cuál va a ser el menú de Nochebuena, existe la alternativa de comprar la materia prima semanas antes y congelarla. Esto sucede con algunos pescados y carnes, y realmente el ahorro puede ser importante. Si bien esta práctica ya es habitual con carnes como el cordero o el cabrito, la mayoría de los españoles siguen siendo reacios a comprar marisco y congelarlo.

En segundo lugar, y esto es fundamental, tienes que saber elegir el lugar donde vas a comprar. Para conseguir un buen precio te recomendamos que visites los hipermercados, porque te ofrecen precios muy ajustados en productos frescos. En cuanto a envasados, embutidos o bebidas, podrás comprar en el supermercado de tu barrio sin problemas. La tienda de barrio nos puede sacar del apuro fuera de horas y proveernos de algún producto exótico, pero es más cara.