Todo lo que deberías evitar en tu cena de empresa

Estos días la agenda está repleta de color rojo: muchas noches ocupadas con las siempre comentadas cenas de empresa previas a Navidad, una costumbre que algunos adoran -son un buen motivo para salir y pasar un rato divertido con compañeros- y otros aborrecen -por el postureo que supone en algunos casos tener que quedar bien con jefes, y el estrés que eso genera-.

Al margen de la relación personal que tengas con colegas y superiores, hay algunos aspectos que debes tener en cuenta para que estas cenas no te jueguen en contra, a nivel de salud o en términos de comportamiento. ¿Qué es lo que no se debe tomar en estas cenas? ¿Dónde está el límite del alcohol que podemos tomar en un encuentro formal con jefes? ¿Cómo debemos comportarnos en la mesa, o en una cita de pie, para no perjudicar a nuestra reputación?

La comida

En cuanto a lo que nos llevemos a la boca, lo primero que debemos vigilar son los aperitivos: muchos son de poca calidad y tienen mucha grasa, son poco saludables. Tipo croquetas, rebozados, ensaladillas congeladas, etc. Seamos un poco selectivos con los entrantes.

Otro tema es la cantidad que debemos comer. Además hay que tener presente que la cena empieza en el aperitivo y acaba en el postre. Si no tenemos prisa, damos tiempo a que las señales de saciedad lleguen al cerebro, y así cuando nos queremos dar cuenta, no estamos a punto de explotar.

Los alimentos más pesados son las proteínas de la carne y alimentos muy grasos. Para evitar digestiones pesadas, pues, debemos restringir el consumo de carne y los productos con más grasas: salsas, rebozados, dulces con nata…

El alcohol

Respecto al alcohol que podemos tomar en una cena de empresa, en términos de salud ya sabemos que no hay ninguna cantidad que sea sana o esté exenta de peligro. Ahora bien, se recomienda la moderación. En estas fechas se suele celebrar brindando, el consejo es la moderación: pensar cuánto va a durar la celebración e ir moderando para no beber más de la cuenta. Además, siempre hay que tener en cuenta lo que se come para ponderar lo que se puede beber.

No se recomienda hablar de política, de dinero ni de salud

En cuanto a los temas de conversación, no se recomienda hablar de política, de dinero ni de salud, porque son temas delicados que pueden generar situaciones incómodas. Pero si sabes que todos los comensales tienen la misma ideología política, adelante. Lo más indicado según el protocolo es hablar de anécdotas divertidas de trabajo, situaciones vividas en común u otros temas “amables”.

¿Y qué pasa con la indumentaria? ¿Cómo debemos ir vestidos a una cena de empresa formal? Esto es responsabilidad del anfitrión, que es quien marca la etiqueta y el protocolo del acto.