Lo divino, pagano y gastronómico de la noche de San Juan

La noche de San Juan es paradójica. Por un lado se trata de la más corta del año, por la posición de la Tierra respecto al Sol, y sin embargo la intensidad con la que se disfruta la convierte en una de las noches más largas.

En su festejo, no puede faltar un buen fuego para prolongar la luz y ritualizar la quema de todo lo malo acontecido en los últimos doce meses. A partir de ahí, son tan variadas como coloridas las manifestaciones de alegría que tienen lugar a lo largo y ancho de España.

El ritual de San Juan se perpetúa. En toda España comienzan a almacenarse cartones y maderas, preparados para ser quemados en la hoguera junto al mar. La noche del 23 de junio es una de las citas más mágicas del calendario, a la que consagran cuerpo y alma los espíritus festivos. El día pertenece al santo. Misas mayores honrando a San Juan, fiestas populares, música, bailes y degustaciones culinarias se suceden durante la mañana y la tarde. La noche, se debe al rito ancestral, tan antiguo como la humanidad misma. Cuando los días eran cada vez más cortos, se creía que el sol no recuperaría su pleno esplendor. Por esta razón, los antepasados rendían tributo al astro rey con el fuego, en torno al cual se celebraban ritos de toda índole para devolverle energía.

Cerdo, nuestro mejor aliado
Las fogatas también puede regalarnos sabrosas experiencias gastronómicas en torno a la lumbre. Así que, os proponemos unas sencillas y suculentas recetas para no desaprovechar las ascuas y su peculiar aroma de leña encendida.

Las chuletitas de cerdo son un clásico en cualquier barbacoa. Lo ideal es tenerlas aliñadas algunas horas antes de asarlas. Nuestros grandes aliados serán unos dientes de ajo, salsa de soja, pimienta negra y aceite de oliva virgen extra.

Aprovechando la gran variedad de embutidos que nos da la geografía española, podemos llenar nuestra parrilla de morcillas de arroz, tan típicas en Burgos; choricitos y salchichas caseras, incluso mejor con un toque picante; sin olvidar las sabrosas chistorras. Esta variada barbacoa hará las delicias de los más exigentes, mucho más si lo acompañamos con un buen pan.

El pan, la mejor compañía
El gran acompañante de la celebración es el pan. Es exquisito apenas pasado por las brasas (recordemos que el plus lo dará el sabor de madera quemada). Con ajo, aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal, será un acierto.
Valgan también como aderezo a nuestra barbacoa, por ejemplo, cebolla a la plancha, tomate, calabacín, pimiento, berenjena con vinagreta? Cabe todo lo que se nos ocurra.

A la brasa, buenísimo
En la costa, y sobre todo en la mediterránea, son imprescindibles los pescados y mariscos. Las sardinas no pueden fallar en las celebraciones autóctonas ¡y qué buenas están! Basta con limpiarlas bien e impregnarlas con abundante sal. Conviene que estén enteras, con todas sus vísceras. En Galicia dicen: por «San Xoán a sardiña pinga o pan», y que así sea. En las playas de Málaga, son muy comunes los espetos de sardinas, que se hacen al calor de las brasas y ¡están riquísimas! No está mal tener a mano unas cuantas rodajas de limón para aderezarlas.

Las brochetas (entendidas como producto ensartado en palitos de metal o madera) resultan una buena manera de degustar gambas y langostinos. Basta con intercalar una gamba con un langostino (limpios), rociarlos con aceite de oliva, limón, sal, pimienta y ajo. Cuando ya estén listos, añadir perejil fresco, finamente picado, y ¡listo para comer!

¡Y la queimada!
Como si de conjurar hechizos y ahuyentar malos espíritus se tratara, en Galicia hay una costumbre muy arraigada durante la noche de San Xoan: la queimada. Se trata de una suerte de poción mágica preparada con aguardiente, frutas (naranjas y limones, sobre todo) y azúcar y que el maestro de ceremonia enciende y vierte en porciones mientras la llama está encendida.

La bebida se acompaña con la tradicional sardiñada, las sardinas asadas; y los cachelos, las patatas asadas. Aunque no sepamos si es verdad que se alejarán las energías negativas y que meigas e bruxas fuxirán (magas y brujas huirán), seguro será una noche para disfrutar de las hogueras en las playas.

¿Y tú? ¿cómo piensas celebrar la Noche de San Juan este año? ¿Qué rituales sigues? ¡Que las Meigas te acompañen!