Mitos y verdades sobre los helados

Los helados se han convertido en nuestro snack favorito en verano y que nuestro sabor preferido es el chocolate, es momento de que conozcas algunas de las curiosidades y mitos que rodean a este alimento.

Los helados no engordan
Si no comes todos los días. Es lógico, ningún alimento en pequeñas cantidades puede tener un efecto devastador en la báscula. Una ración de helado ronda aproximadamente las 270 calorías, un valor que puede ser similar al de otros muchos alimentos que puedes llegar a tomar a lo largo del día. Lo dicho, si no te hinchas a helados, tu barriga no sufrirá consecuencias.
El hecho de tomar helado, con un cierto control y mesura, no rompe por completo una alimentación saludable. Por lo general, 100 gramos de helado de base láctea aportan entre un 5% y un 12% de las cantidades diarias de energía recomendadas. De todos modos, si estás tratando de perder peso, puedes hacer helados.

¿Comer helados hace daño a la garganta?
Esta es una de las principales cuestiones que nos preocupa cuando devoramos helados en tan sólo dos mordiscos. Y es que tememos que el frío directo que llega de golpe a la garganta pueda llegar a irritarla. Pero en estos casos la solución es tan simple como chupar el helado en vez de morderlo, y a saborear despacio.
¿Pero qué ocurre si nos quejamos de dolor de garganta? ¿Debemos dejar de tomar helados hasta que se nos pasen las molestias? Pues lo cierto es que no. Es más, el frío ayuda en los procesos inflamatorios, por lo que tomar un helado podría contribuir a aliviar el malestar de garganta.

Los helados no son adictivos
Dos diarios británicos apuntaron que los helados de crema podían llegar a ser tan adictivos como la cocaína a raíz de las conclusiones de este estudio científico. Sin embargo, la propia institución sanitaria del Reino Unido, el NHS, lo desmintió. Activan los sistemas de recompensa de nuestro cerebro, lo cual nos impulsa a querer siempre “un poquito más”, pero en ningún caso puede llegar a compararse con el efecto que producen las drogas. De todos modos, esto es como todo, cuanto más comas, menos lo disfrutarás, porque la sensación de placer disminuirá si lo conviertes en una costumbre.

¿Comer helados puede provocar caries?
Lo primero que hay que saber es que las caries se producen cuando, después de comer, los azúcares de los alimentos que se han quedado en la boca son metabolizados por la placa bacteriana. En este proceso se producen unos ácidos que hacen que el pH de la cavidad bucal descienda, y esto ataca la estructura mineral del esmalte provocando su desmineralización, que es la primera fase de la caries.
Para evitar la aparición de las caries es fundamental un consumo moderado de productos azucarados (entre los que, lógicamente, se encuentran los helados), así como una correcta higiene budodental, especialmente tras la ingesta de este tipo de alimentos.

¿De qué están hechos los helados?
En líneas generales, el helado está compuesto por agua en una proporción del 50-60 por ciento proteínas entre un 3-5 por ciento, azúcares entre el 15 y el 20 por ciento, y grasas entre un 10 y un 20 por ciento.
Pero no todos los helados son iguales, y las cantidades varían en función del tipo que elijamos

¿Se pueden comer helados siendo diabético o vegetariano?
Sí en ambos casos. En el primeo, debes tener mucha precaución, ya que es puedes disfrutar de este placer de vez en cuando pero de forma moderada y en cantidades reducidas. Escoge los que tienen poco azúcar y pocas grasas. En el caso de los vegetarianos, es posible zamparse las variantes tanto de hielo como de crema, porque en la dieta no se prohíben ni los lácteos ni los huevos. En caso de ser vegano, los de hielo serían tu opción más idónea. Aun así, lo recomendable es que le eches un vistazo a las etiquetas para saber qué estás consumiendo.

CURIOSIDADES
– ¡El helado lo inventaron los chinos! Aunque luego fueron los romanos los que perfeccionaron la técnica.
– París fue la ciudad que acogió la primera heladería de la historia, en 1660.
– El helado más caro del mundo cuesta la friolera de… ¡25.000 dólares! Se vende en Nueva York, en la ‘Frozen Haute Chocolate’
– Nueva Zelanda es el país que más helados consume, con una media de 26,3 litros por cápita. En España, estamos en torno a los 6,5 litros