Protege tu estómago en Navidad

Una fiesta de Navidad puede ser el peor enemigo de tu estómago si te dejas llevar por todos esos irresistibles manjares. Por ello te presentamos una serie de consejos sobre cómo hacer que nuestras tripas pasen las vacaciones sanas y salvas.

La Navidad es un momento en el que prácticamente todos estamos con una vida social fuera de lo normal y rompiendo nuestra rutina. Esto nos lleva a a una ingesta excesiva de alimentos que no son saludables.

Aunque parezca una tontería, todos tenemos millones de bacterias intestinales que son extremadamente sensibles a lo que comemos, y esos bichitos no están muy interesados en que tu rutina dietética sea sacudida.

Tanto tus bacterias intestinales como tu tracto digestivo en general siguen una rutina, y a ninguno le gustan los excesos. Demasiadas porciones o porciones de gran tamaño seguramente tendrán un costo fisiológicamente alto.

Los problemas más comunes relacionados con la dieta prototípica navideña son los siguientes:

– Estreñimiento, que puede ser la fuente de calambres estomacales y dolor de barriga. Puede llegar a durar más de una semana.

– Distensión. La irritación intestinal puede provocar que tengas en tu interior más gas de lo normal.

– Síntomas ácidos: reflujo, eructos, mal aliento y mal sabor de boca, e incluso tos inusual por la noche debido al exceso de ácido.

– Irritación de la vesícula biliar. Una dieta rica en grasas es una culpable segura: cualquier persona mayor con cálculos biliares existentes o que sea particularmente propensa a ellos es mucho más propensa a sufrir un ataque.

Para evitar estas situaciones, te damos una serie de consejos útiles para salvaguardar la integridad de tu estómago cuando los tiempos se vuelven difíciles.

  1. Trata de mantener los alimentos grasos al mínimo. Eso te evitará varios problemas.
  2. Es muy importante que vayas al baño con frecuencia: no importa si estás en tu casa o en una casa ajena.
  3. Sé exigente cuando se trata de alimentos grasos, salados o picantes: si normalmente padeces diarrea o exceso de gases intestinales, aleja los brotes, ya que tienden a generar mucha flatulencia.
  4. Piensa en todas las calorías que estás a punto de tragar. Antes de tomar otro bocado, pregúntate: “¿Todavía tengo mucha hambre? ¿Realmente necesito esa porción de comida extra? ‘.
  5. Ten en cuenta la cantidad de comida que haces a lo largo del día, lo que se suma a la enorme cantidad de comida que estarás comiendo en la cena.
  6. Olvídate del alcohol y el café: ambos pueden irritar tus intestinos, aumentar los movimientos intestinales y producir ácido.
  7. Elimina suavemente las bebidas gaseosas, como el champán; además de la irritación intestinal relacionada con el alcohol, este tipo de bebida puede hacer que te sientas poco atractivo.
  8. En cuanto a las bebidas sin gas, intenta no mezclar sus colores: cuanto más claro es el alcohol, menos irritante es. Para reducir las posibilidades de sentirte mal, trata de no mezclar los ingredientes y limitarte a un solo tipo de alcohol. También se deben vigilar los cócteles, ya que contienen gran cantidad de azúcares artificiales.
  9. Cuando termine la fiesta y sea hora de lidiar con los efectos posteriores, bebe mucha agua: la clave es la hidratación.

Así que no dejes que tu instinto se interponga en el camino y disfruta de una temporada de vacaciones sin incomodidades gracias a estos consejos